10 jun. 2012

Eurocopa

El gallinero con la selección.
El gallo con la selección.
Sofía, la del bombo, con la selección en Polonia.
Las abejas, con España y su selección.
Todas al fútbol, con España.
Las de Guinea, también con la selección.
Los jóvenes, muy nerviosos, con su selección.
La coguta con España y la selección.

El cardenal, teólogo y filósofo Nicolás de Cusa fue el primer pensador en reflexionar sobre ese ejercicio lúdico practicado entre dos equipos de once jugadores, que disputan un balón con los pies y tratan de introducirlo en la portería contraria. Escribió un tratado sobre el antepasado del fútbol moderno, el libro se llamaba "El juego de la pelota". Cusa, decía que en el juego desplegado “los movimientos físicos son imágenes del ascenso espiritual.” El balón esférico era el símbolo de la divinidad, de la perfección matemática. El dispositivo del juego recreaba el principio de la oportunidad, la intervención de la diosa Fortuna y la vuelta a un nuevo inicio. En la pelota además coinciden, dirá Cusa, principios ontológicos divinos: el caos y el orden, razón y locura, la belleza y la fealdad, el descanso y el ejercicio. Pero su conclusión no dejaba dudas: Dios podía ser redondo.

1 comentario:

  1. Oh là là. C'est fantastic, le coq avec le drapeau espagnole. C'est drôle, mais il est très joli.
    Moi, j'amarais bien avoir un drapeau comme ceci.

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